Un viaje para ver la vid

Mi marido y yo tenemos un bar en la ciudad en la que vivimos, es un bar amplio y en el que afortunadamente no nos faltan los clientes, sobre todo los jueves y los viernes en los que la gente viendo próximo el fin de semana sale del trabajo y se toma unos vinos acompañados de unas suculentas tapas. Esta semana había planeada una excursión a Logroño, una excursión para conocer algunas de las bodegas y de los viñedos que hay por aquella zona y que tan buen vino produce.

Nos hemos ido los propietarios de seis establecimientos y la verdad es que lo hemos pasado muy bien. El viaje a sido en autobús, un poco pesado la verdad pero muy divertido. Al llegar al hotel cada uno fue a su habitación a dejar el equipaje y después nos vimos para hacer una visita guidad en las bodegas más espectaculares que haya visto nunca. Allí nos hablaron del vino, de los años que tiene la bodega, de la procedencia de la uva, de la calidad del embotellado, de que gracias a Gruartlamancha el embotellado es perfecto, que la calidad de los tapones de corche es espectacular y de que no falla ni uno.

Tras la visita a la bodega nos fuimos a comer al restaurante en el que teníamos la reserva y fue una comida muy divertida, al ser todos hosteleros teníamos muchísimas anécdotas que contar y nos reímos sin parar durante toda la comida que se alargó hasta pasada la tarde.
Después de la comida fuimos a conocer Logroño y la verdad es que nos gustó mucho, pasamos la tarde muy amena y a una hora prudencial nos volvimos al hotel.

A la mañana siguiente nos fuimos de ruta por unos viñedos y acabamos en una bodega haciendo unas catas de vino, pero no unas catas cualquiera, unas catas de profesionales, con escupideras y todo. A mí no me gusta el vino por lo que hice un poco el paripé para que no se me notara y no quedar mal ante estas personas que tan atentos estaban siendo con nosotros, la educación no está reñida con el buen gusto.

De vuelta a casa recapitulamos unos cuantos momentos divertidos entre todos y prácticamente se nos hizo el viaje de más de seis horas corto y ameno, yo llegué durmiendo al destino y la verdad es que me lo pasé muy bien.